Hola a todos, llevo tiempo viendo que las sex shops se están volviendo cada vez más comunes y accesibles, incluso en línea. Antes me parecía que eran lugares “tabú”, pero ahora veo que muchas personas las visitan con normalidad. Me pregunto, ¿cuál es realmente el punto de estos sitios? ¿Sólo se trata de vender juguetes sexuales o hay algo más detrás? Me interesa entender si tienen una función más amplia, como en temas de salud, autoestima o relaciones de pareja. ¿Alguien puede compartir su experiencia o conocimiento sobre esto?
top of page
Para ver esto en acción, dirígete a tu sitio ya publicado.
¿Cuál es el verdadero propósito de las sex shops hoy en día?
¿Cuál es el verdadero propósito de las sex shops hoy en día?
2 comentarios
Me gusta
2 comentarios
Ya no es posible comentar esta entrada. Contacta al propietario del sitio para obtener más información.
Foro: Forum
bottom of page

En realidad, las sex shops han evolucionado muchísimo. Ya no son esos lugares oscuros y escondidos que muchos imaginan. Hoy en día, su función principal es ofrecer herramientas para mejorar el bienestar sexual y emocional de las personas. Por ejemplo, muchos productos no están pensados solo para el placer, sino también para el autoconocimiento del cuerpo, la mejora en la comunicación en pareja y la exploración de la sexualidad de forma segura y respetuosa. Además, hay productos como el consolador con ventosa, que permiten experimentar en solitario con total libertad de movimiento, sin necesidad de usar las manos. Este tipo de objetos también ayudan a personas con movilidad reducida o que están descubriendo nuevas formas de placer. Las sex shops modernas incluso cuentan con asesoría, talleres y recursos educativos que fomentan el respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Es más que una tienda: es un espacio de aprendizaje y liberación personal.
Yo también pensaba que eran solo para “cosas raras”, pero cuando entré a una por curiosidad descubrí un ambiente muy diferente. La atención era amable, sin juicios, y había todo tipo de productos adaptados a diferentes gustos y necesidades. Lo que más me sorprendió es que también ayudan a romper con tabúes que muchas veces tenemos desde pequeños sobre nuestro cuerpo o sobre lo que “debería” gustarnos.